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lunes, 26 de abril de 2010

LO QUE ENSEÑA LA BIBLIA SOBRELA BEBIDA ALCOHOLICA-Parte 8

Estudio del Pastor Stanley Templenton


 

Como Puedes Aplicar lo que la Palabra de Dios Manda.

Haz un pacto con Dios que bajo ninguna circunstancia tomarás una bebida alcohólica. Pide a Dios que te ayude a guardar tu pacto. Habrán ocaciones que algunos te presionarán a tomar.


 

Prepárate para sufrir. Debes estar dispuesto a sufrir porque muchos no entenderán tu creencia ni lo que haces para obedecer a Dios. Tu vida les molestará porque no les acompañas en su mismo modo de vida desenfrenada (1 Pedro 4.3-5). Pueden amargarse mucho y pensar que te crees superior a ellos. Pero mantente fiel porque Dios te honrará. Alguno de tus mejores amigos pueden burlarse o tratarán de convencerte diciendo: "Si no tomas conmigo, no eres mi amigo." O alzan su voz para avergonzarte frente a todos gritando: "¡Miren al evangélico! te crees santo, ¿no?"


 

No critiques o menosprecies a otros que toman bebidas alcohólicas o discrepan con tu convicción. Si menospreciamos a otros, estamos pecando y no somos de edificación a nadie ni tampoco glorificamos a Dios. A la vez si menospreciamos a otros y nos creemos superiores a ellos, caemos en el pecado del orgullo. Eso es peor que la bebida misma.


 

No pierdas tu amor para con los que te provocan y menosprecian. Ellos necesitan un amigo verdadero y quizá te amenacen diciendo: Si no tomas no eres mi amigo. Lo que necesitan es un verdadero amigo. Un día necesitarán ayuda y tu puedes ser la persona que van a buscar y te sorprenderás al ver que te estimaban, aún cuando ellos mismos te hicieron la vida imposible.


 

Prepárate especialmente para ciertos momentos que ofrecen más tentación. Hay eventos cuando la bebida corre como agua y el mundo celebra tomando. Si Cristo te ha salvado de una vida de licor, debes de ponerte tu armadura espiritual para los días de alta tentación. Todos debemos estar preparados especialmente para los momentos como:

  • Navidad.
  • Año nuevo.
  • Fiestas y compromisos.
  • Feriados.
  • Cumpleaños.
  • Inauguraciones.
  • Eventos de celebración de éxitos.
  • Reuniones familiares y con amigos.


 

Evita a personas que te tientan a tomar. Si has tenido un trasfondo con el pecado del consumo de bebidas, entonces será mucho más necesario que te reunas con personas que te ayuden a vencer las tentaciones y evitar circunstancias y personas que te dañan.


 

Lo Que Puedes Hacer Cuando Alguien Te Invita a Tomar.

Agradece sinceramente a los que te invitan a tomar. En la mayoría de los casos, las personas lo hacen con buenas intenciones y no para tentarte, hacerte quedar mal, o presionarte. Te invitan con el sincero deseo de ser cortés, ser buen anfitrión y agradarte. Por supuesto hay excepciones pero, muchas personas que te ofrecen licor no saben de tu convicción y, beber cerveza o licor es algo tan común que ni se imaginan que no tomas. Por eso decimos que agradezcas a la persona cuando te invita.


 

Niega claramente la invitación y pide una gaseosa u otra bebida. El creyente debe ser amable y no incomodar a la persona que le invita. Entonces una buena manera es dar una alternativa.


 

Sé honesto si te preguntan en cuanto a la razón por qué no tomas. No digas algo como:

  • "No tengo sed."
  • "Estoy mal de la garganta."
  • "Estoy resfriado."


 

Si es necesario y oportuno, explica la verdadera razón por qué no deseas esas bebidas. No tenemos que dar un discurso sobre el mal y cuán pecaminoso es tomar licor, sino amablemente explicar que no tomamos porque no queremos. No tenemos sed pues tenemos a alguien que nos llena y nos sacia. No es bueno convertir el momento en una lección anti-licor pero sí es bueno aprovechar el momento para compartir que seguimos a Cristo. La meta es compartir a Cristo; no es denunciar al licor.


 

No discutas con otros sobre el tema. Podemos conversar sobre ello y debemos responder amablemente a las preguntas sobre nuestra convicción, discutir no ayuda. El alzar la voz y perder el dominio propio es el opuesto a lo que buscamos cuando no tomamos. Si la conversación brinda más calor que luz, es tiempo de cambiar de tema. Recuerda que hay personas que les gusta pelear y discutir, es mejor evitar tales conversaciones. También recuerda que el asunto más importante es el evangelio y la meta más importante es procurar ganar a la persona para Cristo.


 

Lo Que Debemos Comprender.

A veces cuando el creyente logra tener victoria en su vida sobre algún pecado o vicio, comienza a pensar equivocadamente. Otros creyentes que no tuvieron problemas con tal pecado, pueden errar en lo que significa este logro o estilo de vida.


 

El hecho de no tomar bebidas alcohólicas no significa que somos superiores. No debemos compararnos con otros. Eso nos lleva al orgullo el cual es el peor pecado y madre de todos los demás pecados. No debemos creer por nada que somos superiores pero sí debemos creer que nuestra manera de vivir es superior.


 

El hecho de no tomar bebidas alcohólicas no significa que somos muy espirituales. La madurez espiritual involucra mucho más que no tomar licor o guardar ciertos mandamientos. La vida espiritual en esencia es actitud y espíritu no una conducta externa conformada a requisitos. A la vez pensar que somos espirituales es poner nuestra mirada en nosotros mismos en vez de Cristo. Otra vez debemos evitar el orgullo.


 

El hecho de no tomar bebidas alcohólicas no significa que tenemos la vida eterna. No somos cristianos por la moralidad que tenemos. Cumplir con la Palabra de Dios y guardar este mandamiento no quiere decir que tenemos la vida eterna. No somos salvos por la moralidad que llevamos sino que vivimos en santidad y en moralidad porque somos salvos. Muchas personas se creen seguros con Dios por la moralidad que tienen. Tal seguridad es realmente una confianza mal puesta en sus propios méritos y no en la persona y obra de Jesús, esa confianza y fe no resulta en vida eterna sino en condenación eterna. Esto nos lleva al siguiente punto que es similar.


 

El hecho de no tomar bebidas alcohólicas no significa que obtendremos la vida eterna por esa abstención. No obtenemos la vida eterna por llevar una vida moral sino por la muerte del Señor Jesucristo y el sacrificio de su vida por nosotros. No se alcanza la salvación y el perdón de pecados guardando este mandamiento de abstención de licor ni tampoco cumpliendo cualquier otro mandamiento. La moralidad no salva. Solo Jesús salva.

LO QUE ENSEÑA LA BIBLIA SOBRE

LA BEBIDA ALCOHOLICA-Parte 7

Estudio del Pastor Stanley Templenton

El Testimonio de Stanley Templeton.

Hay algo más importante que la bebida en el estómago y eso es Cristo en el corazón. No tengo deseos de tomar. Estoy contento y satisfecho con el agua viva. Cristo me sacia y no necesito un estímulo externo. Cuando estoy triste, en dolor y con pena, Él me ayuda. No necesito licor para olvidarme de mis penas, para divertirme cuando estoy aburrido o para alegrarme cuando me siento sólo. Encuentro todo lo que necesito en Jesucristo.


 

Tampoco tengo deseo de discutir con otros sobre lo que enseña la Biblia. No creo que la Biblia es para discutir sino para obedecer. La discusión sólo trae división que desagrada a Dios. El estudio de su Palabra con corazón humilde trae luz y le agrada.


 

No creo que sea muy difícil ver las serias consecuencias que la bebida alcohólica trae. Al salir unos metros de mi casa puedo observar cada día la malcriadez de personas ebrias. En vano los vecinos hablan a los que toman, pidiendo que no hagan sus necesidades fisiológicas en las paredes de su casa. Si paredes manchadas y repugnantes fueran el único mal que sufrimos, pues, sería feo y vergonzoso pero quizá soportable.


 

Personalmente, tengo una gran lucha en mostrar dominio propio. No deseo tomar ninguna bebida alcohólica porque necesito toda la ayuda posible para crecer en este área de mi vida. Tengo suficientes problemas en mostrar amor y paciencia sin complicar mi vida con tal problema.


 

No soy el único en tener problemas con dominio propio. Tres veces mi carro ha sido chocado por un vehículo conducido por un chofer que estaba ebrio. En cada situación, si el chofer no estubiera en ese estado, no hubiera tenido ningún problema en evitar el accidente. Por los efectos de la bebida, me chocaron en las tres ocasiones. En una de ellas, el chofer estaba tan ebrio que fue imposible dialogar. Pagué por todo el daño que hizo a mi carro. En otra ocasión uno de los pasajeros en estado de embriaguez salió de su carro y orinó en la llanta de mi carro. En la tercera, el chofer no tenía brevete ni tarjeta de propiedad y por si fuera poco el carro que manejaba no era de él Pero el daño que he sufrido es nada en comparasión a la hiel que otros han saboreado.


 

Conozco a personas que recuerdan con lágrimas a sus seres queridos que perdieron por la culpa de un chofer ebrio. El chofer puede hacer mil promesas de nunca más tocar ni una gota de cerveza y cumplir su promesa pero nada hará volver la vida de esa persona. Conozco a matrimonios que han sido destruidos y el licor contribuyó bastante a su destrucción. ¿Cuántas señoras se acuestan en la noche llorando mientras palpan la foto de un un marido que una vez conocieron? Conozco hijos que sobrellevan una gran carga y dolor en silencio por el maltrato que recibieron de padres que fueron controlados por el licor. Las cicatrices emocionales y físicas que tienen hasta la fecha estarán guardadas hasta el día de su muerte. Conozco hombres que han perdido sus trabajos por faltas cometidas en el trabajo mientras estaban bajo la influencia del licor. Luego malgastaron lo último de su dinero sólo para comprar más del vicio. Conozco damas que lloran amargamente porque perdieron su pureza moral en un momento al no tener control sobre sus facultades debido al licor y fueron aprovechadas. ¿Cuántos hijos han sido concebidos fuera del matrimonio pero nunca queridos pues pasó debido a la intoxicación? Conozco a personas que pasan las horas del día sollozando desesperandamente guardando el deseo de estar libres de la esclavitud de la botella. Muchos maldicen el día que nacieron mientras echan otra copa derramando más vino en la mesa que en la copa por la culpa de sus manos que tiemblan; quieren dejarlo pero no pueden. El daño a la sociedad, la familia y la iglesia es tanto que me urge llevar una vida limpia de la bebida lo cual destruiría la vida de las personas que amo.


 

El efecto irreparable que dejan los colmillos de esta bebida venenosa, luego de morder es terrible. La muerte y dolor son la consecuencias de todas las vidas que el licor toca. No puedo olvidar la penosa experiencia de un amigo íntimo, me contó sobre un accidente automobilístico que su novia tuvo.


 

Ella estaba manejando cuando un señor en otro carro le envistió con una gran violencia. El impacto fue tan fuerte que le quitó la vida instantaneamente. El chofer de ese carro estaba ebrio. Salió ileso y estaba sentenciado a recordar lo que hizo por el resto de su vida. ¡El accidente sucedió un día antes de la boda de ellos! El pueblo fue conmocionado e hizo un monumento en memoria a la novia. Pero nada pudo consolar a mi amigo, ni siquiera el monumento.


 

Aún años después de su muerte, lo recordaba y transmitía con emoción el intenso dolor que sentía a través de sus ojos lagrimosos y una voz quebraba mientras lo relataba como si hubiese sucedido ayer. El tiempo no borró la memoria de lo que hubiera sido si no fuera por ese accidente. Nada quitó el intenso dolor que él cargaba en silencio mientras se iba día tras día sollozando en su corazón. Solo Dios sabe lo que sentía.


 

Años han transcurrido desde ese día y me gustaría decir que eso es la única vez que escuché una experiencia como esa. He escuchado muchas más experiencias y ¿cuántas más hayque escuchar?. Cincuenta mil personas pierden su vida cada año en los Estados Unidos por accidentes automobilísticos por la culpa de choferes ebrios. Esta es la misma cantidad de soldados que murieron en todos los años de la guerra de Vietnam. ¡¿Y cuántas vidas se pierden en el Perú?!


 

Doy gracias a Dios que fui enseñado a no tomar. Antes de convertirme, mis padres me animaron a abstenerme de tomar. Todos mis pastores que me predicaron la Palabra de Dios han enseñado una abstención total de la bebida. Nunca he probado ninguna bebida alcohólica y alabo a Dios por haberme guardado de los mil males que trae el licor. Nunca he tenido pena por no probarlo. Al contrario, cada vez que veo a una persona tomar, me da pena por él o ella.


 

Doy gracias a Dios por darme una esposa que nunca ha consumido ni una gota de alguna bebida alcohólica. Eso es debido a la gracia de Dios que ha obrado en su vida desde la niñez. Ella nunca me ha animado a considerar probar alguna bebida sino al contrario me ha sido ejemplo y me motiva a crecer en dominio propio.


 

Es la oración de mi esposa y de su servidor que Dios nos protega de esta tentación. Oramos también que sigas el mismo camino de la santidad y la piedad.

LO QUE ENSEÑA LA BIBLIA SOBRE

LA BEBIDA ALCOHOLICA-Parte 6

Estudio del Pastor Stanley Templenton


 

La lógica y la Razón Nos Enseñan que No Debemos Tomar Bebidas Fermentadas.

A.    El gobierno mismo reconoce que el alcohol trae problemas. Por eso, prohibe el consumo de cualquier bebida alcohólica antes y durante las elecciones con una ley denominada ¨La Ley Seca¨¨. Si es bueno no tomar durante las elecciones, también debe ser bueno no hacerlo después.


 

B.    Algunas personas creen que no es aceptable tomar bebidas alcohólicas durante la semana santa y que debe ser un tiempo de reflexión y devoción a Dios. Si no es aceptable tomar durante la semana santa, no debe ser aceptable durante las otras semanas, siendo que Dios nos ha llamado a la santidad siempre.


 

C.    El campo médico declara que la bebida alcohólica es dañino para la salud. Es conocido y comprobado que el consumo continuo hace daño al cuerpo humano. El organismo de cada persona es diferente pero el cuerpo no fue creado para ser un recipiente de este veneno. La bebida puede causar daños irreversibles al hígado y corazón. Cada vez que uno toma, mata a unas células de su cerebro. El cuerpo humano no reemplaza las celulas del cerebro. ¡Cada célula que se pierde disminuye el potencia mental y es irreversible el daño! Deficiencias de vitaminas, impotencia sexual e infecciones son comunes en los que consumen crónica y excesivamente. La lista de males relacionadas con el licor es larga.


 

    Algunos médicos rechazan la bebida alcohólica solamente por su conocimiento de primera mano sobre este daño físico y no por alguna creencia espiritual. Si médicos inconversos no toman y lo basan en el hecho que no les conviene, cuánto más debe el creyente en Cristo usar el conocimiento médico para cuidar su salud. Creemos que nuestros cuerpos pertenecen a Dios y son el templo del Espíritu Santo. Por eso debemos cuidar lo que es de Dios y también nuestra propia salud.


 

D.    Los buenos entrenadores de equipos deportivos enseñan a sus jugadores a no usar las bebidas alcohólicas antes de una competencia. Los mejores atletas no toman antes de jugar para que puedan tener la máxima habilidad y dominio propio cuando entran a la competencia. Si un atleta inconverso desea obtener la máxima cantidad de dominio propio posible para obtener un trofeo y una gloria terrenal, cuánto más debe el creyente buscar el dominio propio, cordura, prudencia, y ser sobrio en cada momento para glorificar a su Salvador.


 

E.    A veces me he encontrado sorpresivamente con un amigo que estaba en un estado ebrio. El amigo, sin saber que enseño sobre el tema de la bebida y sin que yo diga nada, comienza a disculparse por estar así, y se averguenza mucho. Si nuestra propia conciencia nos condena y no queremos que nuestro pastor nos encuentre en tal circunstancia, cuanto más debemos cuidarnos de siempre vivir con una limpia conciencia y una vida pura para EL PASTOR que siempre nos ve.


 

F.    Muchos de nosotros tenemos dificultades económicas para comprar lo necesario a la familia. Nuestra propia iglesia tiene necesidades. Nuestros misioneros tienen necesidades en cuanto a la compra de un terreno y la construcción de su iglesia. Hay viudas que proteger, huerfanos que cuidar y personas enfermas que ayudar. Hay colegios evangélicos que hacer. La sabiduría en ser buenos mayordomos nos impulsa a no usar lo que Dios nos da hacia un fin que nos quita para las otras necesidades y prioridades.


 

G.    Algunas personas luchan fuertemente contra el alcohol y les es difícil decir "no". Son adictos al alcohol. El daño que la bebida alcohólica hace a todos nosotros que formamos la sociedad es incalculable. ¿Cuántos hogares y matrimonios han sido malogrados, cuántas esposas abusadas, cuántos niños maltratados, cuántos trabajadores faltando en el trabajo, cuántos accidentes y muertos son resultado del licor, etc.? El daño económico, emocional, matrimonial, familiar y espiritual es tremendo. Nosotros queremos ser una parte de las soluciones y la sal en la sociedad; no una parte de los problemas. Queremos que nuestra vida sea un ejemplo para nuestros hijos. Es nuestro deseo ayudar a los adictos. Nadie sabe antes de tomar como va a reaccionar su organismo a la primera copa de vino. Puede ser que el licor no me afecte tanto, sin embargo mi vida anima a otro a tomar y la bebida le afecte a él mucho más que a mí. Por mi ejemplo, mi amigo comienza a tomar y su vida termina en esclavitud de este vicio.


 

Winston Churchill fue el líder de Iglaterra que ayudó mucho a su nación. En la hora de la crisis de la segunda guerra mundial animó al pueblo a no rendirse y a seguir luchando. Fue estimado grandemente. Al llegar a tener ochenta años se le preguntó en ese día de su cumpleaños a qué atribuía su larga vida. Churchill, no conocido por su humildad, respondió: "Vino." Unos meses luego en las primeras páginas del periódico apareció un artículo con la foto de su hija, Sara, quien fue arrestada por su embriaguez y conducta desordenada en público. Aparentemente el señor Churchill escapó de la adicción del alcohol pero su hija no lo logró. Sin duda la vida de este líder tuvo su influencia en la de su hija y esto la llevó a la ruina.


 

H.    El ambiente y todo lo que es asociado con la bebida alcohólica tiene una influencia negativa en nuestras vidas. La bebida se relaciona mucho con otros pecados (fornicación, adulterio, idolatría, robo, etc.). Fíjate en Oseas 4.11. Las paredes vibran con una música mundana en los lugares donde venden la bebida alcohólica y la impureza sexual es promocionada. Abrir la Palabra de Dios en un ambiente donde se sirve licor es ser objeto de burla.


 

I.     Los que producen la cerveza, los vinos y los licores saben que su producto afecta vidas y hace daño. Las empresas de licores en los Estados Unidos hacen propaganda advirtiendo que el cliente no tome en exceso y que no debe manejar cuando bebe.


 

Consideremos la siguiente propaganda publicada por The House of Seagram. Lo que ellos hicieron fue pedir a una persona escribir las palabras (en inglés): "Yo puedo manejar cuando tomo." Aunque las palabras están escritas en inglés y tal vez no se entiende ese idioma, se puede notar cuánta coordinación pierde la persona con cada trago de licor; lo cual es admitido por esta licorería.


 

La propaganda sigue en la siguiente página. (pg. 13)


 

Ellos admiten que la bebida nos afecta drásticamente. Si saben que nos afecta, ¿por qué venden algo que malogra la coordinación y disminuye el dominio propio? Las ganancias de la bebida alcohólica les ciega. La gran suma de dinero que reciben por sus ventas les hace justificar cualquier cosa que su producto hace a su prójimo. Es obvio que el dinero es primero en la prioridad de sus valores.


 

Las cervezerías y empresas de licores y vinos quieren convencerse a ellos mismos y a nosotros que están preocupados por la vida de otras personas. En hipocresía sacan su propaganda para comunicarnos ese mensaje. No están preocupados por la seguridad de nadie sino de la gordura de su bolsillo. Es una vergüenza enriquecerse mientras se saca la última gota de sangre de otros. Empobreciendo más a los pobres, se enriquezcan más. Las lindas instalaciones de tales empresas y la pobreza de las familias en su alrededor testifica diariamente de esta verdad.


 

J.     El gran peligro no está en tomar mucho sino en tomar un poco. En primer lugar, un poco lleva a tomar un poco más, luego más y más. No tenemos ninguna garantía que podemos parar con un solo trago. Nadie llega a ser borracho si no toma su primera copa. En segundo lugar, por más que sea un poquito, ese poquito reduce el dominio propio que es tan importante para crecer en la vida cristiana. En tercer lugar, el poquito que tomo anima a otros a tomar más. No debemos animar a nadie a tomar más.

LO QUE ENSEÑA LA BIBLIA SOBRE

LA BEBIDA ALCOHOLICA-Parte 5

Estudio del Pastor Stanley Templenton


 

Algunos Pasajes Difíciles Que Explicar.


 

1. Dios mandó a Israel que diezmara de su vino cuando lo cosechó. También pudieron tomar vino o sidra en su regocijo y alabanza al Señor. Deuteronomio 14.22-26.


 

La instrucción del Señor para Israel fue de dar un diezmo de todos sus bienes a Dios. Se iban a la casa de Dios y difrutaron de todo lo que diezmaron al Señor junto con los levitas y otros. Si el viaje fuera muy largo para cargar los productos agrícolos, podrían vender todo que llevaban y comprar cualquier cosa que les gustara y deseara. Luego de comprarlo, lo disfrutaban con toda la familia y los levitas o líderes espirituales. Dentro de lo que pueden comprar y tomar es vino y sidra.


 

Como ya hemos visto, vino puede significar una bebida no fermentada. De igual forma la sidra. Sidra fue vino fuerte. No necesariamente fermentado sino más fuerte. Si fue fermentado entonces será más fermentado. Si no fue fermentado entonces fue simplemente más concentrado. No es necesario interpretar que Dios dio la orden de embriagarse al traer los diezmos a su casa.


 

Es imposible pensar que Dios quiera y mande que su pueblo se emborrache en el momento de recordar a Él, agradecerle por toda su provisión y adorarle. Cuando el pueblo de Israel diezmaban, fue un acto de alabanza y disfrutaron de su diezmo junto con toda la familia y los levitas. ¡Imagínese que Dios mande que el padre dé sidra fermentada a sus hijos pequeños y a sus líderes espirituales y que lo hicieran delante de Él mismo en gratitud y adoración! No se ajusta a la santidad de Dios.


 

Si leemos y estudiamos Levítico 10.9, notamos que los levitas no podían beber vino ni sidra cuando iban a entrar al tabernáculo. Si lo hicieron, tal acción debió ser castigado con la pena de muerte. Si Dios prohibió a los levitas tomar vino y sidra cuando iba a cumplir sus servicios espirituales, ¿cómo aprobaría la toma de licores cuando la gente diezmaba? Es obvio que Dios aprobó el consumo de jugo de la vid en Deuteronomio 14 y prohibió bebidas alcohólicas para sus líderes espirituales cuando hacían su servicio delante de Él en Levítico 10.


 

La interpretación correcta de las bebidas en Deuteronomio 14 es que el vino y la sidra son jugos de la vid no fermentados. Eso es la misma interpretación de "vino" y "sidra" en Deuteronomio 29.6; Números 28.7; y Exodo 29.40.


 

2. Dios ordenó que se dé sidra y vino al desfallecido y a los de amargado ánimo para que beban y se olviden de su necesidad y de su miseria. Proverbios 31.6-7.


 

Si leemos los dos versículos anteriores (4-5) notamos que Dios prohibe que los gobernadores y personas en eminencia (reyes y príncipes) beban vino y sidra. Dios también da la razón por qué no deben beber: Para que no olviden la ley y perviertan el derecho de todos los afligidos. Es claro que el vino y la sidra en este texto se refiere a una bebida alcohólica. El jugo fresco de la uva no afecta la memoria pero sí el alcóhol afecta mucho. También nos hace pervertir la justicia. Es por este motivo que el gobierno peruano no quiere que haya consumo de bebidas antes o durante las elecciones para que no haya fraude y desorden. Entonces debemos pensar que el significado del vino y la sidra en los versículos 6-7 es el mismo que se encuentra en el contexto y en los versículos anteriores (4-5). En los cuatro versículos la sidra y el vino debe llevar el significado de una bebida fermentada que afecta el cerebro.


 

Lo que observamos en los versículos 6 y 7 es que Dios permite que se dé una bebida alcohólica a la persona que está por fallecer y está con fuertes e insoportables dolores. La razón es para aliviar el sufrimiento. Es una aprobación del uso de la bebida como una anestesia. Notamos que el uso debe estar restringido para ese fin y sólo en ese momento. Cuando una persona está por fallecer y tiene insoportable dolor, está en cama y no puede realizar sus funciones en la vida contidiana o en el trabajo. Si se le da una bebida para drogarle con el fin de aliviar su dolor, no pone en peligro la vida de otras personas ni les afecta negativamente. La persona que recibe la bebida está en cama y el efecto en su cerebro y organiso no va a causar mayores efectos o daños porque la persona está en cama.


 

Sin embargo, con el avance de la medicina no es recomendable dar licor a una persona que tiene mucho dolor. Hay muchas otras medicinas que actuan como una anestesia y son superiores al licor en efecto. Si alguien está con intenso dolor, no va a querer whiskey sino algo mucho mejor que eso para su alivio.

3. Jesús cambió el agua en vino. Juan 2.1-12.


 

En este texto notamos que la ocasión son las bodas en Caná. Las personas presentes son: Jesús, sus discípulos, su madre, sus hermanos y otras visitas. Cuando se acabó el vino, Jesús mandó que llenasen seis tinajas con agua. Luego Jesús cambió el agua en vino y se lo sirvió al maestresala.


 

No es necesario interpretar que el vino en este pasaje fuera una bebida alcohólica. Al contrario es obvio que fue jugo fresco de la uva. Las razones por creer que fue jugo fresco son:


 

1.     El maestresala creía que este vino fue superior a lo que ya se sirvió. El vino de Jesús fue servido luego de tomar todo lo que hubo. Si el vino anterior y el vino de Jesús fueran fermentados, todos hubieran estado tan borrachos con el efecto del primer vino que no hubieran podido distinguir la superioridad del segundo que Jesús hizo.


 

2.     Este milagro de cambiar el agua en vino resultó en mayor gloria para Jesús. Si fuera una bebida fermentada, Jesús no hubiera recibido mayor gloria por emborracharles áun más de lo que estaban.


 

3.     Este milagro produjo más fe en Él de parte de los discípulos. No hubieron crecido en su fe si hubieran estado borrachos. Embriagarse no hace a nadie crecer en su vida espiritual ni tampoco motiva a un creyente a creer más en su Salvador.


 

4.     Es totalmente fuera de la integridad de Jesús dar una bebida alcohólica a personas, menos emborracharles. Hacer tal cosa hubiera sido pecado y Jesús nunca pecó ni una vez (Is. 53.9; 2 Co. 5.21; He. 4.15; 1 P. 2.22; 1 Jn. 3.5). Cinco veces la Biblia específicamente menciona que Jesús nunca pecó. Cumplió perfectamente la Palabra de Dios y siempre hizo la voluntad de Dios. Sanó a enfermos y orientó a personas hacia una fe genuina en el Padre. Jesús era pureza encarnada. ¿Cómo es posible creer que Jesús emborrachó a otros?


 

4. Dios requiere que los pastores se abstengan totalmente de bebidas alcohólicas mientras permite que los diáconos beban un poco. El requisito para los diáconos es que no sean dados a mucho vino. 1 Timoteo 3.8.


 

Este argumento se basa en el hecho que Dios manda que el obispo o pastor no sea dado al vino (1 Timoteo 3.3) mientras él requiere que los diáconos no sean dados a mucho vino (3.8). La conclusión equivocada es que los diáconos pueden tomar un poco pero que no sea demasiado.


 

Debemos notar que la palabra vino en los dos versículos significa una bebida alcohólica porque Dios pone una restricción en el consumo de ello. Su significado en 1 Timoteo 3 es una bebida que embriaga.


 

La Biblia no dice que los diáconos pueden tomar un poco sino que no sean dados a mucho vino. El sentir de este requisito es el mismo que el requisito que Dios da para los pastores. No es posible que Dios permita a los diáconos tomar un poco mientras los pastores no toman nada. También los requisitos nos enseñan que esto es su voluntad para toda la congregación y no solo para los líderes. Él lo requiere de los líderes y si no lo alcanzan, no deben ser líderes. Sin embargo, Dios quiere que todos sus hijos vivan así en santidad y dominio propio.


 

Cuando Dios dice que los diáconos no sean dados a mucho vino, está diciendo lo mismo que mandó al pastor en no ser dado a vino. Una ilustración de esto será un padre que dice a su hijo: "No quiero que mientas mucho." Para un padre piadoso, no vamos a entender que él esté diciendo a su hijo que puede mentir un poco pero que no se exagere sino que no quiere que su hijo mienta, y sobre todo que no mienta mucho.


 

Una comparación a este versículo se encuentra en Eclesiastés 7.17. En este versículo Dios dice: "No hagas mucho mal, ni seas insensato; ¿por qué habrás de morir antes de tu tiempo?" Dios no está diciendo que podemos hacer un poco de mal y que solo nos cuidemos de hacer mucho mal. ¡Jamás pensemos así! ¡Dios no va a animarnos a hacer un poco de pecado! Al contario está diciendo que no hagamos mal. En este mismo sentir habla Él en cuanto a los requisitos para los diáconos.


 

Otro versículo que nos puede ayudar mucho para entender 1 Timoteo 3.8 es Habacuc 2.5. Este versículo dice: "Y también, el que es dado al vino es traicionero, hombre soberbio, que no permanece; ensanchó como el Seol su alma, y es como la muerte, que no se saciará;…" ¡El profeta Habacuc nos enseña que el hombre que es dado a vino es traicionero, hombre soberbio y que no permanece! No dice eso de él que es dado a mucho vino sino de él que es dado a vino. No debemos dejar que el vino nos controle, ni mucho ni poco.


 

5. Pablo dijo a Timoteo que no bebiera agua sino que use un poco de vino por causa de su estómago. 1 Timoteo 5.23.


 

En este versículo aprendemos que Timoteo estaba enfermo durante el tiempo que pastoreaba la iglesia en Efeso. Aparentemente tenía problemas con su estómago y junto con la instrucción para su labor pastoral, Pablo le dio un consejo en cuanto a su salud.


 

En este versículo Pablo sí recomendó que, Timoteo no bebiera agua sino un poco de vino por causa de su salud. Tomando un poco de vino le ayudaría con los problemas que tenía con su estómago. No sabemos que tipo de problema tenía con su estómago pero el vino le iba a ayudar. Ya que el consejo se encuentra en la Palabra de Dios, debemos tomarlo como divino o de Dios.


 

Con la ayuda de la ciencia moderna, sabemos que las bebidas alcohólicas no ayudan nada al estómago. Mas bien si alguno tiene problemas estomacales, los médicos le quitan todo consumo de bebidas fermentadas. Los médicos saben que eso hace daño. Si médicos modernos saben eso, cuanto más sabía Dios cuando guió a Pablo a escribir esta carta.


 

Entonces nuestra conclusión es que este "vino" es el jugo fresco de la uva. Jugos sí ayudan al estómago delicado y contribuyen a la recuperación de la salud. Es obvio que el significado de la palabra "vino" en este texto no es una bebida alcohólica , sino el jugo de la uva.


 

A la vez podemos mencionar que puede haber médicos en la actualidad que recomiendan un licor o bebida fermentada para el estómago. No anula esto la interpretación sana de la Palabra de Dios sino implica que el médico no está al día con su medicina. La profesión de la medicina tiene que actualizarse y alcanzar a la Palabra de Dios; y no que la Biblia deba ponerse de acuerdo con la medicina.


 

Para los que no quedan contentos o satisfechos con esta interpretación de la palabra "vino" e insisten en que significa una bebida fermentada, podemos observar lo siguiente:


 

  • Este consejo fue que Timoteo debiera tomar "un poco". Solo fue "un poco".


 

  • Este consejo de tomar el vino fue dado a Timoteo para mejorar su salud. No fue con ningún otro propósito. Algunos quieren levantar el vaso con un "salud" y seguir tomando. ¡Eso no fue lo que Pablo enseñó!

LO QUE ENSEÑA LA BIBLIA SOBRE

LA BEBIDA ALCOHOLICA-Parte 4

Estudio del Pastor Stanley Templenton


 

Lo Que la Palabra de Dios Enseña en Cuanto a la Importancia del Dominio Propio.

A. Las enseñanzas específicas de la Palabra de Dios.

1. Debemos buscar y cultivar el dominio propio en nuestras vidas. 2 Pedro 1.3-7; Hechos 24.25; 1 Timoteo 2.7. El gran peligro no es en tomar demasiado sino en tomar un poco. Ese poco destruye mucho más de lo que nos imaginamos. Se va el dominio propio y se abre la puerta a muchos otros vicios y tentaciones. Tito 1.8 dice que el pastor debe ser "dueño de sí mismo."

2. Debemos vivir sobria, justa, y piadosamente y renunciar a la impiedad y a los deseos mundanos. Tito 2.11-13.

3.     Nuestros líderes deben ser ejemplos y no deben ser entregados al vino y a los placeres. Los requisitos que Dios pone para el liderazgo es su misma meta de santidad para todos los hermanos en la iglesia. 1 Timoteo 3.1-3; Tito 1.7; Proverbios 31.4-5.

4.     Debemos ser controlados por el Espíritu Santo y no por una sustancia ajena como el vino. Efesios 5.18.


 

B. Las enseñanzas ilustradas en la Palabra de Dios.

1.    DANIEL arriesgó su vida por obedecer a Dios, él no tomó vino. Aunque fue una orden del rey y pudo haber muerto por su convicción, Daniel no tomó el vino, lo rechazó y confió en el Señor. Dios honró su fe y obediencia y le dio diez veces más sabiduría que los otros magos y astrólogos en el reino. Daniel 1.1-21.

2.    LOS RECABITAS fueron usados como una ilustración y ejemplo de obediencia en rechazar el vino cuando el profeta de Dios les invitó. Jeremías, instruido por Dios, les invitó a la casa de Dios y puso tazas y copas llenas de vino delante de ellos y les ordenó tomarlo. Quedó toda la familia unida y firme en su convicción en su rechazo a tal bebida. Explicaron que querían obedecer la orden de su padre, Jonadab, de no beber vino. Dios usó su firmeza, convicción y dedicación a la pureza y a la obediencia como ejemplo para Israel que no obedecía su voz. Jeremías 35.1-19

3. JUAN EL BAUTISTA decidió dedicar su vida entera a la misión de glorificar a Dios y no tomó vino o sidra. Lo hizo para dedicar su vida al Señor y ser su portavoz y preparar el camino para la llegada de Jesucristo. Durante toda su vida, se negó las comodidades para disciplinarse en sus metas de glorificar a Jesús, denunciar con poder el pecado y convocar a la gente al arrepentimiento genuino y a la piedad. Lucas 1.12-17; 3.1-20; Juan 1.15-37: 3.30.


 

Lo Que la Palabra de Dios Enseña en Cuanto a la Persona de Dios.

Una de la cualidades de Dios es su santidad. Él es santo y es muy importante que comprendamos esta verdad. Dios repite y resalta muchas veces que no hay otro como Él. Cuando decimos que Dios es santo quiere decir que Él es diferente y aparte de cualquier ser y dios. Quiere decir que no hay otro como Él. No reside ninguna suciedad, impureza o maldad en Jehová. El es pureza y perfección.


 

1.     La santidad de Dios es un mensaje principal del Antiguo Testamento. Es una de las primeras cosas que Él quiere que sepamos. Ex. 3.4-6.

2.     La santidad de Dios es un tema continuado en el Nuevo Testamento. 1 Pedro 1.15,16.

3.     El profeta Isaías llama a Jehová como "el Santo de Israel" o de "Jacob" unos 33 veces. Isaías 1.4; 5.19; etc.

4.     Todo el aspecto de Dios es santo: su nombre (Juan 17.11), su morada (Is. 57.15), su persona (Sal. 99.9), etc.5. La trinidad es santa: El Padre (Is. 41.14), el Hijo (Hch. 3.14) y el Espíritu (Ef. 4.30).

5.     Debemos ser santos porque Él es santo. Lv. 11.43-35; 19.2; 20.7; 1 P. 1.13-17


 

Al ver lo que Dios dice en su Palabra acerca del vino y de su persona, entendemos que Él no aprueba la toma de bebidas alcohólicas de ningún tipo. Su Palabra y su persona lo prohibe. Al llegar a esta conclusión, nos urge analizar y interpretar algunos pasajes de la Biblia que son difíciles de entender y da la impresión que el Señor aprueba la toma de liquidos fermentados. Si es verdad que Dios no permite el consumo de bebidas alcohólicas, ¿cómo podemos explicar ciertos pasajes? Hay ciertas partes de la Biblia que hasta inconversos usan para convencernos que la Biblia aprueba el tomar. Ahora examinemos estos pasajes con sus objeciones.

LO QUE ENSEÑA LA BIBLIA SOBRELA BEBIDA ALCOHOLICA-Parte 3

Estudio del Pastor Stanley Templenton


 

Lo Que la Palabra de Dios Enseña en Cuanto a la Bebida Alcohólica.


 

A.    Algunas instrucciones.

    1.    No embriagarnos con vino. Efesios 5.18.

2.    No tomar el vino. Levítico 10.9-11; Proverbios 31.4-5.

3.    No mirar al vino cuando está fermentado. Proverbios 23.31.

4.    No ofrecerlo a otra persona. Habacuc 2.15.

  1. No estar con personas que beben. Proverbios 23.19-21.


 

    Estas instrucciones de la Palabra de Dios nos enseña lo siguiente:

  • No debemos comprar la bebida alcohólica para otra persona.
  • No debemos ofrecerla a otra persona.
  • No debemos animar a otra persona a tomarla.
  • No debemos servirla a otra persona.
  • No debemos prepararla para otra persona.
  • No debemos venderla a otra persona.
  • No debemos transportarla para la venta.
  • No debemos hacer propaganda para promocionarla.

B. Dios prohíbe a ciertas personas tomar bebidas alcohólicas.

1. Reyes. Proverbios 31.4-5.

2. Príncipes. Proverbios 31.4-5.

3. Los sacerdotes. Levítico 10.9-10; Ezequiel 44.21.

4. Los que hicieron el voto de nazareo. Números 6.2-3.

5. La madre de Sansón, iba a dar a luz a un hombre apartado para Dios. Jueces 13.4-5.

6. Israel. Deuteronomio 29.6.

7. El pastor (obispo) debe ser ejemplo de la grey. 1 Timoteo 3.3.

C. Dios permite a ciertas personas tomar bebidas alcohólicas.

    Los que están por fallecer y están con fuertes dolores. Proverbios 31.6-7

    

La Palabra de Dios Advierte de los Peligros y Daños de la Bebida Alcohólica.

A. Las advertencias directas de la Palabra de Dios.

1.     Es la causa de muchas rencillas, quejas, heridas, malestar de salud, dolores, y perversidades. Proverbios 23.29-35.

2. Disminuye la sensitividad física, emocional, y espiritual. Proverbios 23.35

3. Esclaviza a la persona que lo toma. Proverbios 23.35; Tito 2.3

4.    Hace a la persona perder el dominio propio. Proverbios 23.33

5.    Hace a la persona olvidar la ley de Dios para poder juzgar con derecho. Proverbios 31.4-5; Isaías 28.7; Oseas 4.11.

6.     Entontece y confunde a la persona. Isaías 28.7

7.    Hace a la persona perder su habilidad de discernir. Levítico 10.9-11.

8.    Hace a la persona perder su honor y dignidad. El alcohol se burla de la persona.

        Proverbios 20.1

9.    La ebriedad es una manifestación de la carne mientras la templanza es manifestación del Espíritu Santo. Gálatas 5.19-23

10.    El borracho no tiene la vida eterna y no entrará al cielo. 1 Corintios 6.9-11.

11.    La bebida alcohólica trae pobreza. Proverbios 23.19-21

12.    El que se entrega a la bebida alcohólica es traicionero y orgulloso. Habacuc 2.5

13. El alcohol te hace hablar y hacer malas cosas. Proverbios 23.33


 

B. Las advertencias ilustradas en la Palabra de Dios.

1. NOE fue avergonzado y se deshonró a sí mismo por el consumo de la bebida alcohólica. Consumió tanto que se embriagó. En su estado de embriaguez, no sabía que hacía y se desnudó quitando toda su ropa. Tanto le afectó el alcohol que ni se dio cuenta que su hijo más joven, Cam, había entrado a su tienda cuando estaba desnudo y como burla no le cubrió sino contó de su vergüenza a sus hermanos. Génesis 9.20-27.

2.     LOT fue engañado y cometió un vergonzoso pecado de inmoralidad sexual, el de incesto. Una noche sus propias hijas le emborracharon con vino. Mientras desconocía totalmente lo que hacía, la hija mayor durmió con él. Ni supo que había engendrado un hijo por su propia hija, la siguiente noche ellas hicieron lo mismo y durmió con la hija menor. Tanto efecto le hizo el vino que no tenía ni la menor idea que iba a tener hijos por medio de sus hijas. Génesis 19.31-38.

3.    NABAL murió por el daño físico que el licor había hecho a su salud. Un día, en plena fiesta, se emborrachaba durante su gran banquete mientras David se iba con sus hombres de guerra para atacar y matar a él y a toda su casa. Su esposa Abigail actuó prudentemente para salvar la vida a su esposo pero cuando regresó a casa, no le pudo decir nada porque estaba completamente ebrio. Tanto fue el efecto del alcohol que no pudo escuchar o atender a nadie. El licor había hecho tanto daño a su salud que cuando se enteró del peligro que hubo en su vida y cuán cerca estaba de la muerte, tuvo una especie de derrame cerebral y entró en coma. Luego de tres días falleció por los efectos del alcohol. 1 Samuel 25.36-38.

4.    AMNON fue asesinado cuando su hermano, Absalón, aprovechó su ebriedad. Absalón, lleno de resentimiento, hizo un plan de venganza de cómo matar a Amnón por haber deshonrado a su hermana. Le invitó con todos sus otros hermanos a una celebración del esquilado de sus ovejas. En la comida servía mucho vino con dos propósitos: Quiso producir un ambiente de confianza para sorprender a todos en el momento de atacarlo y también disminuir la posibilidad que Amnón reaccionara para defenderse. El plan malvado fue ejecutado a la perfección y Amnón murió ebrio sin defenderse o percatarse del peligro. La bebida le hizo perder su cuidado y fue fácil matarlo. 2 Samuel 13.28-29.

5.    ELA fue asesinado justo en el momento de su embriaguez. Uno de sus generales aprovechó el momento de su descuido y lo mató mientras estaba bebiendo y embriagado en la casa de su mayordomo Arsa. Ela, rey de Israel, ignoró la Palabra de Dios en Proverbios 30.4-5 que instruía a los reyes a no tomar el vino fermentado. Su desobediencia le costó la vida. 1 Reyes 16.8-10.

6.    BEN-ADAD se jactaba de su fuerza y superioridad militar mientras bebía. Este rey de Siria envió mensajes de amenaza a Israel y confiaba en sí mismo y en su ejército antes de la batalla. Cuando su desafío fue aceptado y el mensaje llegó a sus oídos él estaba tomando. El licor le dejó vacío de fe en el verdadero Dios, lleno de soberbia (según Habacuc 2.5) y mal preparado para la guerra. Dios lo entregó a Israel en la siguiente batalla y Ben-adad a penas escapó para salvar su vida. La bebida le engañó. 1 Reyes 20.

7.    ASUERO ofendió y enojó a su esposa, la reina, con su imprudencia mientras estaba ebrio. Asuero era un rey totalmente impío y vano. Hizo un banquete que duró siete días y el único propósito de la ocasión fue de impresionar a sus príncipes y cortesanos con la gloria y brillo de su reino y magnificiencia de su poder. Al terminar este banquete de una semana, hizo otro que duró por el mismo tiempo. En una entrega total al placer, el rey quebrantó una norma y costumbre y pidió que la reina viniera al banquete con los varones. La reina, Vasti, conociendo el desenfreno moral de su vida, decidió no hacer caso desobedeciendo al rey mismo. La bebida alcohólica contribuía al desenfreno moral de Asuero y en su estado de ebriedad enojaba a otros. Ester 1.1-12.

8.    BELSASAR se entregaba a los placeres sensuales ignorando las advertencias de Dios para su propia vida y la destrucción de ella. Se agotó la paciencia de Dios cuando usó los vasos sagrados para beber licor. Dios le advirtió una vez más pero en su estupor ebrio y dureza espiritual, no prestó atención ni importancia a las palabras de un siervo de Dios, Daniel. En esa misma noche Dios lo mató. Daniel 5.1-31.

LO QUE ENSEÑA LA BIBLIA SOBRELA BEBIDA ALCOHOLICA-Parte 2

Un estudio del Pastor Stanley Templenton

Dios Condena y a la Vez Aprueba el Consumo de Vino.

La Biblia usa diferentes términos en referencia a bebidas del fruto de la vid. Algunos de ellos en Hebreo son: "yahyin", "tiyrosh", "mamcak", y "chazaq". Hebreo es el idioma original del Antiguo Testamento. Estas palabras están traducidas en castellao como: "mosto", "sidra" y "vino". La palabra "oinos" en Griego aparece 33 veces en el Nuevo Testamento y se traduce "vino". Griego es el idioma original del Nuevo Testamento. La palabra más común en toda la Biblia es "vino".


 

El mosto se refería siempre a jugo de la vid y nunca a una bebida fermentada. Vino puede referirse a jugo de la vid o una bebida fermentada. Sidra es vino más concentrado y fuerte, sea jugo o sea fermentada. Ambos (vino y sidra) pueden ser cualquier de los tipos de bebida.


 

El Vino como una Bendición que Es Aprobado y Provisto por Dios.

En algunos pasajes de la Palabra de Dios es obvio que Dios bendice el vino. En estos pasajes Dios considera el vino como algo agradable que su pueblo debía disfrutar sin reserva alguna. Consideremos algunos de ellos en el Antiguo Testamento.


 

Proverbios 3.10 dice que Dios bendecirá a la persona que le honra con sus bienes y le pone en primer lugar con lo que tiene. Esa bendición está expresada en lenguaje figurativo. Dios dice que hará que los lagares de este creyente rebosen de mosto. Bastante mosto en una bendición de Dios por obedecerle.

Salmo 104.14-15 dice que debemos alabar y bendecir a Dios por todo lo que ha hecho y hace. Entre las maravillosas cosas que hace es la de producir vino que alegra el corazón del hombre.

Deuteronomio 33.28 dice que la bendición incluye paz, seguridad, grano, vino y rocío.


 

El Vino como una Tentación que Es Condenado y Prohibido por Dios.

En otros pasajes es obvio que Dios condena el vino. En estos pasajes Dios considera el vino como algo que corrompe al hombre. Lo condenaba y advertía de las terribles consecuencias de tomarlo. Consideremos algunos de ellos en el Antiguo Testamento.


 

Proverbios 20.1 dice que el vino es escarnecedor y la sidra es alborotadora. Cualquier persona que yerra por ellos no es sabio.

Proverbios 23.29-35 advierte que el vino trae muchos males. Todas las consecuencias de tomar el vino son negativas. El versículo 31 nos manda que ni miremos al vino.

Habacuc 2.15 nos instruye a no dar de beber a muestro prójimo. Ofrecer bebida a otro trae la maldición de Dios.


 

Según el autor Robert Teachout, la palabra "yahyin" se encuentra 141 veces en el Antiguo Testamento. De estas veces, 71 se refieren a jugo fresco de la vid que es bendecido por Dios y 70 veces significa bebida alcohólica que es contra la voluntad de Dios.


 

Las Solucciones para Explicar la Paradoja.

Esto da la impresión que Dios se contradice. ¿Cómo puede Dios animarnos a tomar y disfrutar vino, proveerlo para nosotros como una gran bendición y luego condenar con palabras radicales en el mismo libro el consumo de la misma bebida que Él provee? Por un lado la bebida es una bendición que Él mismo provee y ofrece. Por el otro lado es una tentación y pecado que Él prohibe.


 

¿Qué hace Dios diciendo tales cosas? ¿Es su propósito confundirnos? ¿O estaban confundidos los autores humanos de su Palabra? Tales preguntas son necias, porque sabemos que Dios no se contradice ni tampoco está confundido. Pero sabemos que hay personas que tuercen la Biblia y la interpretan a su manera. Ellos quieren que la Palabra de Dios diga lo que quieren hacer y sus interpretaciones revelan sus propios deseos inmundos con que interpretan la Biblia. (2 Pedro 3.15-16)


 

También si no entendemos la Biblia o no la entendemos correctamente, el problema reside en nosotros y no en la Palabra de Dios. Su Palabra es pura y debemos partir de ese punto. El ser humano tiene que ser humilde y acercarse a Dios con un espíritu de sumisión dispuesto a obedecerle.

Entonces, ¿cómo podemos entender lo que Dios quiere enseñarnos? No debemos dejar que nuestras pasiones pecaminosas interpreten la Biblia. Por el contrario debemos acercarnos en humildad para ver lo que Dios realmente quiere decirnos y ajustar nuestras vidas a ella. No debemos acomodar la Biblia a nuestro modo de vivir sino cambiar nuestras vidas y hacerlas conforme a ella, que es la regla perfecta y el estándar de Dios mismo. Por eso debemos dejar que la Biblia se explique por sí misma. Hacemos eso comparando la Escritura con la Escritura.


 

Sabemos que Dios no se contradice. Entonces, tenemos que estudiar su Palabra para entender lo que Él quiere decirnos. Para resolver este problema, se presentan dos soluciones. Estudiaremos las dos, sin embargo, solo una es correcta.


 

La primera solución dice que la clave en entender la paradoja de Dios la cual se encuentra en la cantidad de la bebida que se consume. Los que creen y enseñan tal posición declaran con toda confianza que si uno "toma un poco de vino" está bien.


 

La idea aquí es que la cantidad que uno consume es lo que hace que la bebida sea mala o buena. Si la persona sabe medirse y se controla, no hay nada malo. Si la persona toma demasiado puede emborracharse y eso es pecado. La interpretación es: si la persona toma moderadamente, Dios lo aprueba con su bendición. Sin embargo, si la persona toma demasiado, es un pecado y Dios lo condena. Según este pensamiento, la bebida no es el problema sino la exageración y el abuso de ella. La clave es moderación en la cantidad de consumo.


 

Hay varios problemas con esta explicación de la Escritura. Uno es que algunos quieren tomar un poco más que otros y "un poco" queda a la interpretación de cada uno. Si la determinación de cuánto es "poco" y cuánto es "demasiado" está hecha por él que bebe, vemos un gran peligro. Dejarlo al criterio de la persona produce un estándar que varía según el gusto que esa persona tenga hacia las bebidas alcohólicas. Sabiendo que tenemos tantos problemas con el dominio propio y con la bebida alcohólica, si la clave es en la cantidad que uno toma, ¿por qué no está más clara la Palabra de Dios? ¿Por qué no nos da Dios una guía exacta para saber cuánto está bien y cuánto está mal?


 

Un segundo problema con esta posición es que hay pasajes en la Biblia que enseñan que el tomar vino es totalmente aprobado por Dios y trae su bendición sin reserva alguna. Debemos tomar el vino y disfrutarlo hasta lo máximo llenándonos con él. Mientras en otros pasajes, vemos que el tomar vino en la menor cantidad es totalmente desaprobado por Dios y trae su maldición. La Biblia nos prohibe aún mirar al vino.


 

Esta posición no puede ser la correcta porque es inconsistente. No nos explica los versículos que nos animan a tomar mucho ni por qué no podemos llenarnos con el vino. Tampoco nos explica las prohibiciones en la Palabra de Dios de no tomar nada de él. La cantidad que uno consume no puede ser la solución para entender lo que Dios nos enseña y quiere en nuestras vidas. Esta posición o solución al problema de la paradoja en la Biblia debe ser rechazada.


 

La segunda solución dice que la clave en entender la paradoja de Dios se encuentra en la definición de los términos de la bebida que se consume. Un estudio de la Biblia revela que la Palabra de Dios usa las mismas palabras para dos diferentes tipos de bebida. Un uso es el jugo fresco de la uva que refresca. Hay otro uso que es el jugo fermentado de la uva que emborracha. La única manera de distinguir entre los dos usos es por el contexto del pasaje. Cuando la Biblia habla del mosto, vino o sidra que provee y aprueba Dios, es el jugo fresco y no fermentado de la vid. Cuando la Bibla habla del vino y sidra que Dios condena y prohibe, es el fruto de la vid que se ha fermentado y es alcohólico.


 

Al ver que la clave para entender está en descubrir el significado de la palabra "vino", entendemos que Dios habla de dos diferentes bebidas. Una es el jugo de la uva que refresca. Esta lleva la aprobación y bendición de Dios. La otra es la bebida alcóhoica que emborracha. Esta lleva la condenación y maldición de Dios.


 

La única manera de saber cual es el significado que Dios usa en un texto es por el contexto de ese pasaje. Queda con el lector de la Palabra de Dios discernir y descubrir el verdadero significado de la palabra por la manera en que se usa ella. No debemos interpretar la palabra en la manera que queremos que sea sino buscar su verdadero significado como Dios lo ha usado.


 

Hoy en día tenemos palabras que llevan más de un significado. Un ejemplo es la palabra "llama". Usaré la palabra en tres diferentes maneras y el lector puede interpretar con precisión el verdadero significado sin que alguien le explique. Doy tres ejemplos.

1. "Tu amigo te llama por teléfono." Es obvio en esta oración que la palabra "llama" significa convocar con el deseo de comunicarse. El amigo desea conversar.

2. "La llama de la vela prendió la cortina y causó un encendio." Es obvio que la palabra "llama" significa fuego; lo que bota el fuego.

3. "El quiere tomar una foto con la niña encima de la llama." Es obvio que la palabra "llama" significa un animal o bestia de cargo.


 

Podemos dar otros ejemplos de palabras con doble o triple significados. La palabra "vino" en la Biblia carga dos significados: bebida de la vid fermentada y no fermentada. Por el uso de la palabra en su contexto el lector puede discernir. Es muy similar a la palabra "chicha". Cuando visito a una familia en nuestra iglesia y la señora me ofrece chicha, sé sin preguntar que es una bebida no alcohóica o fermentada. Por conocer a la familia, su testimonio y amor al Señor, sé lo que me van a ofrecer cuando me sirven chicha. Sin embargo, hace unos años que me fui a la casa de un inconverso con una vida desordenada. Recién estabamos llegando a conocernos. Tomaba y servía toda clase de licores, cervezas, vinos y bebidas alcohólicas. Cuando me servió chicha, le pregunté que era. Me dijo con una sonrisa: "Es chicha. Tómelo no más." Me preocupó su sonrisa. Le pregunté si era chicha fermentada o alcohólica. Me respondió con la misma sonrisa: "Es chicha, Pastor. Tómalo no más." Insistí en que me aclarara si era fermentada. Al fin cuando comprendió que no iba a tomarlo sin que me contestara la pregunta me informó que sí era fermentada. Sospeché eso por su modo de vivir.


 

En ambos casos discerne el significado de "chicha" y si era fermentada o no por contexto de la situación. Conociendo la vida y el modo de vivir de las personas que ofrecieron la chica, se entendió lo que era la bebida. Eso es un ejemplo preciso de lo que podemos hacer con la palabra "vino". Para el alumno sincero y diligente, puede aprender el significado de la palabra cuando estudia bien el contexto.


 

Cabe decir que necesitamos estudiar lo que Dios dice sobre el vino fermentado y el jugo de la vid. También estudiar la persona misma de Dios, lo que Él es y lo que pide y espera de nosotros. Estudiando eso nos guiará para discernir mejor. Los que tuercen la Palabra de Dios y la mal interpretan son las almas inestables que no conocen al Señor y siguen sus propios deseos. Primero es preciso estudiar lo que la Biblia dice en cuanto al vino y cuando ella usa la palabra como una bebida alcohólica.


 

LO QUE ENSEÑA LA BIBLIA SOBRELA BEBIDA ALCOHOLICA-Parte 1


 

Un Estudio Del Pastor Stanley Templenton

El Propósito del Estudio Es Buscar la Voluntad de Dios.

¿Qué es la voluntad de Dios en cuanto al consumo de la bebida alcohólica? La respuesta a esta pregunta se encuentra en su Palabra. Si le buscamos a Él con un corazón dispuesto a obedecerle, aprenderemos lo que la Biblia enseña sobre el dominio propio y la bebida alcohólica. Es la esperanza que este estudio nos ayude en el aprendizaje de estos temas y que el resultado sea que llevemos una vida piadosa que agrade a Dios.


 

El Problema de la Bebida Alcohólica y Poder Discernir el Bien del Mal.

Si todos tenemos la Biblia, entonces ¿por qué tenemos tanta confusión sobre el tema? Hay varios factores que complican el entendimiento del tema y nos confunden más.


 

1. La prominencia del pecado en el mundo. El tomar bebidas alcohólicas es tan común que a muchos les parece una actividad natural y normal. La mayoría de la población de cualquier país consume cerveza, vino, whiskey, ron, licores o alguna otra bebida fermentada. Podemos observar a personas tomando todos los días y a cualquier hora.


 

2. Creyentes que toman. Algunas personas que profesan ser hijos de Dios y dicen que ponen su fe en Él toman bebidas alcohólicas, algunos de ellos no son nuevos en la fe sino que llevan años en el Señor. Tampoco esconden lo que hacen, al contrario se sienten contentos y abiertamente proclaman que no ven nada malo en el hecho de tomar; aún invitan a otros creyentes a tomar con ellos insistiendo en que no hay nada de malo en eso e invitan a otros creyentes a tomar delante de inconversos. Algunos se ofenden cuando otro creyente se niega a su invitación.


 

3. Líderes espirituales confunden a otros. Algunos líderes espirituales enseñan que tomar no es malo y consumen bebidas alcohólicas. Usan la Palabra de Dios para sustentar su posición con pasajes que convencen que la Biblia aprueba tal práctica. Dicha enseñanza pone énfasis en la moderación diciendo que el pecado está en tomar demasiado y no en tomar en sí. Esta enseñanza da como resultado el hecho de que se pueda tomar todo tipo de bebidas. Otros líderes espirituales enseñan que la Biblia prohibe totalmente todo tipo de bebida alcohólica. El resultado es que algunos líderes toman mientras otros no lo hacen produciendo así confusión debido a enseñanzas conflictivas.


 

4. La manera en que algunos creyentes manejan el tema del vino es una manifestación de la carne y aumentan la confusión. Peor es cuando líderes espirituales se critican abiertamente. Un líder critica a otro por no tomar diciendo que es inmaduro, que no sabe la Palabra de Dios y que tiene prejuicios. El otro critica al que toma porque es carnal y no sigue la Palabra de Dios. El problema no es que creen diferente y viven conforme a lo que creen sino, que critican a su hermano en la fe en vez de enfocarse en el tema. Atacan a la persona en vez del problema. Tal carnalidad confunde más y motiva a los creyentes a polarizarse e ir tras su líder formando un grupo contra el otro.


 

5. La doble enseñanza de la Palabra de Dios. Vemos en la Biblia que Dios condena y aprueba el consumo de vino. Al ver claramente esto, algunos se confunden pensando que tal vez la Palabra de Dios se contradice. Definitivamente la Palabra de Dios enseña en algunos pasajes que el tomar vino está bien y en otros pasajes Dios lo condena. La aparente contradicción confunde a algunos y esta confusión es usada por el enemigo como tropiezo.